Plata en el Concours Mondial de Bruxelles

Plata en el International Wine Challenge

El rosado Sarría Viñedo Nº 5, calificado en el certamen La Nariz de Oro de 2013 como el Mejor Rosado de España, continúa sumando premios y reconocimientos internacionales. A la Medalla de Oro conseguida en abril en el Challenge International du Vin de Burdeos se suman ahora las medallas de Plata con las que se ha alzado tanto en el Concours Mondial de Bruxelles como en el International Wine Challenge de Reino Unido. Sin olvidar el prestigio que aportan los 90 Puntos Parker con los que lo calificó la reconocida The Wine Advocate.

El campeonato mundial de Bruselas es un certamen que se consolida como referente internacional por la calidad de sus premiados, y que este año celebra su vigésimo aniversario. Un total de 8.060 vinos procedentes de 41 países se sometieron en esta ocasión al criterio de un jurado diverso compuesto por sumilleres, compradores, importadores, periodistas y escritores del vino, hasta sumar  310 catadores de 40 nacionalidades diferentes. El propósito del jurado es ofrecer a los consumidores una garantía: “Reconocer y diferenciar los vinos de calidad irreprochable”. Por su parte, el IWC es considerada como una de las competiciones más prestigiosa de la industria mundial del vino. El evento ha contado este año con más de 200 jueces expertos en la materia representado por Masters of Wine, Master Sommeliers, importadores, distribuidores, enólogos, prescriptores, críticos y periodistas de todo el mundo. La IWC evalúa cada vino “a ciegas” según su fidelidad al estilo, la región y la añada. Cada vino que gana una medalla se cata al menos en tres ocasiones separadas por un mínimo de 10 jueces diferentes. El compromiso fundamental de la IWC es ayudar a los consumidores a descubrir grandes vinos, y las medallas ofrecen una garantía y confianza de calidad.

La clave del éxito de este rosado especial Señorío de Sarría Viñedo Nº 5 reside en su viñedo y elaboración. Señorío de Sarría apostó por la conservación y cuidado de sus viñas de Garnacha, plantadas hace más 60 años en vaso, en la finca Nº 5, en las inmediaciones de la bodega, en pleno Camino de Santiago. La edad y los cuidados que han recibido año tras año estas viñas otorgan a sus uvas unas cualidades imposibles de lograr en viñedos jóvenes. Tras una estricta selección de la uva, se extrae el mosto mediante el tradicional método del sangrado de lágrima, dando como resultado un vino de intenso aroma a caramelo de fresa, lichis, pomelo y frutas del bosque. Presenta un paladar fresco y afrutado, con entrada suave y untuosa, y resulta en boca equilibrado, largo y persistente.