The Wine Advocate: Un vino suculento

Palacio de Bornos Verdejo Vendimia Seleccionada, calificado con 90 puntos Parker

Palacio de Bornos Verdejo Vendimia Seleccionada 2010 ha sido merecedor de 90 puntos otorgados por la publicación de crítica de vinos más reconocida mundialmente, The Wine Advocate, dirigida por el prestigioso Robert Parker. El pasado 28 de agosto, la publicación norteamericana publicaba un informe sobre Rueda realizado por su responsable para España, Argentina y Chile, Luis Gutiérrez. El experto destaca en su nota de cata que Palacio de Bornos Verdejo Vendimia Seleccionada 2010 es un vino “suculento”, óptimo para ser consumido desde ahora hasta 2018, y que destaca por su “muy buena acidez y equilibrio”. Cabe recordar que, dentro del método de calificación Parker, los 90 puntos que ha conseguido este vino de Palacio de Bornos son equiparables a un “sobresaliente”.

La nota de cata de Luis Gutiérrez incluye 50 vinos de la DO Rueda para los que, en conjunto, otorga una calificación media de 86,7 puntos. Los 90 puntos de calificación para Palacio de Bornos Verdejo Vendimia Seleccionada 2010 destacan no sólo por situarse muy por encima de la media, sino también porque el artículo de Gutiérrez para The Wine Advocate señala la tendencia de muchos vinos de la DO Rueda hacia lo “insípido”.

En una reseña de cata muy crítica con la elaboración de determinados vinos, Gutiérrez destaca sin embargo el carácter del Palacio de Bornos Verdejo Vendimia Seleccionada 2010: “Está impulsando la crianza del verdejo hasta el límite”, señala antes de ensalzar que “en boca revela un vino suculento, todavía influido por el envejecimiento en barrica de roble, con sabores a caramelo y café con leche, muy buena acidez y equilibrio”.

Elaborado al 100% con verdejo procedente de viñas viejas plantadas en vaso, vendimiado a mano y seleccionado a su entrada en Bodega, Palacio de Bornos Verdejo Vendimia Seleccionada sigue una fermentación y crianza de seis meses en barrica nueva de roble francés. Presenta un color amarillo pajizo con irisaciones doradas, un aroma potente y complejo con toques ahumados y resulta amplio, graso y estructurado en boca, con recuerdos a finas maderas y heno.

En su nota de cata, Gutiérrez recuerda que ya la añada de 1997 “sorprendió” gratamente a los expertos en una cata a ciegas a los 10 años. Se trata de un vino, señala el crítico, claramente influenciado por el proceso de crianza en barrica de roble que destaca por sus aromas y sabores en un panorama de vinos de la DO Rueda que tiende a la homogeneización.