Mood Wine, el vino como antidepresivo

Decir que vino y placer van de la mano es una verdad de Perogrullo. Por eso vamos a dar hoy un paso más al afirmar, citando un par de estudios científicos elaborados por prestigiosas universidades, que el vino no sólo causa bienestar, sino que también puede constituir una eficaz herramienta para prevenir la depresión.

No obstante, al hablar de los efectos positivos que puede tener el consumo de vino en nuestra salud, es difícil mantenerse dentro de la línea tan difusa que separa la pedagogía de la incitación al consumo.

Por eso queremos dejarlo claro: Consume con moderación.

Recuerda:

Todo lo que vamos a contarte a continuación está explicado desde una perspectiva de consumo moderado con unos hábitos de vida saludables. Sin estas dos premisas, todo lo demás carece de sentido.

 

Mood wine, Mood food

Mood wine es el vino que, consumido con moderación y dentro de una dieta mediterránea con unos hábitos de vida saludables, pasa a convertirse en un ingrediente que ayuda a nuestro bienestar anímico. Mood Wine es uno de los elementos de Mood food, la tendencia gastronómica que promueve la ingesta de determinados alimentos cuyos ingredientes provocan buen estado de ánimo en general, buen humor, placer y confort para quien los consume.


“No se trata de una pseudociencia. A mediados de los ochenta, científicos del Instituto Tecnológico de Massachussets (EEUU) demostraron que un puñado de cerezas es mejor que cualquier medicamento antidepresivo por sus nutrientes”, explica uno de sus impulsores, el experto en alimentación Miguel Ángel Almodóvar.

Lo que establecieron estos investigadores son los mecanismos fisiológicos por los que un determinado nutriente activa mediadores cerebrales que nos hacen sentir de mejor humor, aumentan nuestro confort espiritual, mejoran nuestro tono vital, promueven la autoestima y nos hacen menos vulnerables al desánimo o a la depresión.

Se trata de aquellos que activan neurotransmisores como la serotonina, que incrementa los niveles de tolerancia al dolor, reduce la irritabilidad y mejora la cantidad y calidad del sueño. Endorfinas, dopamina y noradrenalina también tienen efectos positivos en nuestro estado de ánimo.

Los promotores de Mood food, como el citado Miguel Ángel Almodóvar, explican con todo detalle qué alimentos contienen los nutrientes que activan determinados neurotransmisores. Si quieres saber más, echa un vistazo aquí. Nosotros vamos a centrarnos ahora en los mecanismos fisiológicos que activa el vino.

El vino como antidepresivo

“Los resultados sugieren que sólo con moderadas cantidades de alcohol, consumidas preferentemente en forma de vino, se puede obtener un efecto protector frente a la depresión, similar al que se ha observado para la principal enfermedad cardiovascular: la enfermedad coronaria”. Así matiza el doctor Miguel Martínez-González, catedrático de la Universidad de Navarra, las conclusiones de una investigación de la Red Predimed (Prevención mediante Dieta Mediterránea), publicada en la revista BMC Medicine.

Para evaluar la incidencia del vino en la depresión, se realizó un seguimiento de 5.500 personas durante siete años. Participaron 7.447 voluntarios, aunque los investigadores únicamente estudiaron a aquellos que, al inicio del trabajo, nunca habían padecido una depresión ni habían tenido problemas relacionados con el consumo de alcohol.

Los resultados muestran que las personas que bebían cantidades moderadas de vino -entre dos y siete copas a la semana- eran menos propensos a sufrir de depresión. “Los hallazgos mostraron una asociación inversa entre estos niveles bajos-moderados de alcohol y la ocurrencia de nuevos casos de depresión”, indicó Martínez-González.

El catedrático recordó que estudios previos han sugerido que los compuestos no alcohólicos del vino, como el resveratrol y otras sustancias fenólicas, pueden tener funciones beneficiosas en algunas áreas cerebrales.

Así que, recuerda, no se trata de ahogar las penas en vino, se trata de beber con moderación, dentro de una dieta mediterránea y con unos hábitos de vida saludables para que, gracias a ese conjunto de circunstancias, el vino pueda contribuir a evitar la depresión.

Si quieres descargar el infográfico y compartirlo, no olvides citarnos: PDF aquí.